Gromland

“Una yanqui, si es obesa, es obeeeesa de verdaaaad. Y si alguna vez se pesa, chilla unaa monstruosidaaaad” (O “Los problemas crecen, engordan y mueren”).

Febrero 4, 2010 · 4 comentarios

“¡Me llamo Juan Luis, guarra!”

Estimados lectores de este su blog, les habla su ligeramente chamuscado anfitrión Grom el Único. Antes de nada, me gustaría  escribir algo alto y claro a raíz de lo ocurrido en los últimos días: no me gustan las paradojas temporales (ni las acelgas ni cantar, pero ese es otro tema), y menos aún saber que los miembros de “Gromland” nos hallamos inmersos de lleno en una de ellas. Lo cierto es que, pese a mi verbo rápido y florido, mi más que notable inteligencia y mi asombrosa capacidad para tocarme las orejas con los codos – con los codos de otra persona, por supuesto -, nunca he podido entender el concepto por el que un suceso que tendrá lugar en el futuro pueda afectar al presente que, a su vez, influye nuevamente en el devenir de los acontecimientos. Como ejemplo decirles que el propio director de “Los Cronocrímenes”, Nacho Vigalondo, tuvo que explicarme personalmente su película durante un par de semanas para encontrarle algún sentido (una persona maravillosa este Vigalondo, por cierto, que ni nos denunció ni nada por el secuestro). Por tanto, el saber que la publicación de un post puede generar la apertura de un expediente del C.N.I. a fin de localizarnos y que encontrar dicho expediente genere la publicación del citado post me resulta más difícil de entender que ver Carmen Lomana trabajando en un comedor social como servilletero. Pero bueno, como se suele decir, “esto es lo que hay”; y la vida sigue, sin que podamos hacer otra cosa que esperar que el siguiente día sea mejor que el anterior o, cuando menos, que no llueva azufre. 

Para los amantes de los cotilleos y de la prensa rosa, decirles que estar casado con la mujer más maravillosa del mundo es una tranquilidad si por un error de cálculo nimio y superfluo vuelas la casa y parte del edificio mediante una explosión nuclear. Mi fidelísimo Sparky y yo intentamos por todos los medios arreglar el desaguisado (porque explotó la cocina; de haber volado el baño, hablaríamos de un desaseado), poniendo unos cartones a modo de pared. Pero la sutil perspicacia de mi Bella Esposa echó por tierra nuestros planes… y los cartones cuando intentó colgar el abrigo del perchero que teníamos en la pared del salón. Como me niego a dar malas noticias – y más aún si me hacen quedar como un imbécil -, le expliqué que habíamos decidido tirar los tabiques para sanear (signifique lo que signifique eso) y anexionar la cocina con el dormitorio del niño. No había contado yo con el hecho de que mi Bella Esposa sea asidua lectora del “Gromland”, y toda nuestra pantomima fue descubierta cuando leyó el post de Sparky explicándolo todo. De todos modos, me perdonó con una de sus dulces sonrisas justo después de revolverme el pelo con un candelabro de plomo.

En estos momentos les escribo desde la casa de unos vecinos que, amablemente, han atendido a nuestras amenazas. La convivencia está resultando un poco difícil, acostumbrados como estábamos a tener una gran casa que no oliera a coliflor; pero poco a poco nos iremos habituando a tener a dos ancianos maniatados en la terraza. Lo que me llega a preocupar un poco más es el hecho de que, supuestamente, este su blog vaya a desaparecer el próximo 23 de Abril. Supongo que el abrupto final tenga que ver con la implacable persecución a la que nos veremos sometidos por parte del servicio secreto, tal y como decían el expediente ”Proyecto Gromland” del C.N.I., y no porque vayamos a quedarnos sin tinta con la que escribir los posts. En mi condición de lider, estoy intentando insuflar algo de energía positiva a la plantilla – con resultados bastante tristes, la verdad: me equivoqué al pensar que los globos rosas en forma de perro alegrarían a todo el mundo – De modo que por aquí los ánimos están bastante alicaídos, menos los del adorable Niño Estrella que, como le están saliendo los dientes, están alibabados. Como soy de los que pienso que no hay mejor manera de seguir adelante que el trabajo de los demás, les traemos una nueva, y primera, entrega de los “Siloquísimos Gromianos” de nuestra colaboradora la Srta. Montana Amberhoney – nos explicó el porqué hasta el día de hoy no hubiera aportado texto alguno, pero me temo que soy incapaz de entender a alguien que tiene medio pollo asado en la boca mientras habla -.

Diagrama que explica de manera clara y sencilla lo ocurrido con “Gromland”

“Muy buenas tardes a todos, señoras y señores, y a ti también, Luciano, que sé que estás leyendo esto pese a la orden de alejamiento. Días atrás, Esperanza Aguirre, la Dama de Acero Inoxidable de la Comunidad de Madrid, se ha referido a un compañero de partido con el apelativo de “hijoputa”. Como no creo que lo hiciera en tono cariñoso – aunque viendo las maneras de dominatrix que gasta la presidentesa, quien sabe -, me he planteado cuál es el motivo de que la gente de derechas tenga en ocasiones semejantes salidas de tono. Y la respuesta no puede ser más evidente: la culpa es de los cantantes sudamericanos, por supuesto.

Los simpatizantes de la derecha más recalcitrante gustan de “mover el esqueleto”, como ellos mismos dicen, escuchando a los artistas “de toda la vida” (de la suya, aclaro): años y años de guateques en garajes infestados de residuos de monóxido de carbono han ido minando su cerebro hasta convertirlo en una papurria permeable a cualquier estimulo sonoro. ¿No me creen? Bien, allá Vds. Es más, les mandaría ahora mismo a hacer puñetas si no fuera porque me pagan por palabra escrita, a poder ser correctamente y que no se repita más de doce veces en una frase. Así que les pondré un ejemplo:

¿No han escuchado Vds. nunca la expresión “No, si yo tengo muchísimos amigos homosexuales…”? Generalmente, esa frase ha sido predecida de aseveraciones como “Pues yo no creo que los gays deban casarse/adoptar/salir a la calle a comprar el pan…”. El emisor de dicha oración – suele tratarse de gente muy creyente – intenta justificar sus restricciones en materia de derechos civiles apelando a un heterogéneo círculo social (formado, además de por los gays, por obispos, militares trasnochados y señoritas con nombres como “Amanda” o “Jennifer” que aceptan la VISA). Este razonamiento cuenta con la ventaja de que puede ser aplicado a cualquier elemento social: “No, si yo tengo muchísimos amigos negros”; “No, si yo tengo muchísimos amigos pobres”; “No, si yo tengo muchísimos amigos catalanes”… Y es a través de esa supuesta relación de amistad en la que basan sus aseveraciones, habitualmente, nada favorables para sus allegados y conocidos.

El axioma “como yo tengo amigos del entorno X, puedo privarles de sus derechos o incluso venderlos como mesa camilla, si quiero”, además de erróneo, es una gilipollez como un templo, porque no hace falta conocer a alguien para ponerlo a parir – cuántas mujeres solteras embarazadas hay gracias a una despedida de soltera que se salió de madre, por ejemplo -. ¿Y de dónde surge esta absurda argumentación de la amistad como base para la ignominia calumniosa? Del brasileño Roberto Carlos. No me refiero al futbolista que parecía un conguito con columnas de Corintio en vez de piernas, sino a su paisano cantante: este hombre, que debía ser perseguido sin cuartel por la Sociedad Protectora de Animales – tener un gato que esté triste es factible, pero si está azul, o pertenece a Pandora o sufre una pancreatitis de caballo pero para gatos -, mostrando un egocentrismo realmente exagerado, destrozó los oídos de los setenteros con el tema “Un millón de amigos“. La letra es de lo más reveladora:

“Yo quiero tener un millón de amigos

y así más fuerte poder cantar”

Esto es: “como tengo los suficientes amigos como para reventar el Facebook siete veces, estoy legitimado para decir las mayores burradas (“cantar más fuerte” = “berrear”) que se me pasen por la cabeza”.

Pero éste no es el único ejemplo en que la malinterpretación de los señores que llevan traje hasta en la ducha les permite dar rienda suelta a sus desvaríos: Los Panchos, en apariencia pacíficos (lógico que con ese nombre estén tranquilos), han alentado la utilización de otro de los argumentos más ridículos a favor de la pena de muerte. ¿Alguna vez le han escupido – este razonamiento no se verbaliza, se esputa -, al discutir sobre la pena capital, ”Ah, y si coge un tipo y mata a tu familia, ¿tú que haces?”. ¿Creen que esta frase ha surgido de manera racional (entiéndanme…)? ¿O no será que es la consecuencia directa de estar escuchando de manera reiterada el tema “Si tú me dices ven“, de los citados que, viendo el daño producido, se quedan tan panchos?

Y por no hablar de la manera de rematar una discusión, sobre el mismo tema, de los A.P.B. (Amigos del Pollo en la Bandera): “¡Pues ojala a tu familia le pase algo!”. Sí, sí, la culpa es de quien Vds. están pensando: del maldito Juan Luis Guerra y su “Ójala que llueva café en el campo“. Años y años de acoso cerebral resultan demoledores para las cuatro neuronas que tiene esta gente.

Así que ya saben: si no queremos que nuestros jóvenes y nuestras jovenas acaben comportándose como dictadores de todo a 100, sereá mejor que piensen la manera de acabar con todos los cantantes sudamericanos, a poder ser de manera violenta a la par que divertida. Es eso o la improbable opción de conseguir que los chavales estudien… Buenos días. Les dejo con música en absoluto dañina y más que recomendable”:

ACTUALIZACIÓN: Estimados lectores de este su blog, espero que hayan disfrutado los estúpidos desvaríos de nuestra inmensa (en lo que a masa corporal se refiere) colaboradora. No obstante, nos gustaría hacer un llamamiento a la comunidad internáutica: la Srta. Amberhoney debería haber pasado por la redacción esta mañana a recoger sus honorarios; sin embargo, todavía no ha llegado y estamos un poco molestos (no saben Vds. cómo huelen doscientos kilos de pescado crudo). Agradeceríamos a todo aquél que la viera – que tampoco es muy difícil, se pusiera en contacto con nosotros: andamos ligeramente preocupados desde que hemos recibido un paquete con su cabeza amputada y la nota “COMO EN CASA, EN NINGUNA PARTE, TENIENTE GROM”…

(Continuará…) 

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“Si Juan tiene cinco naranjas y Pedro le quita dos, ¿es que la Policía no piensa hacer nada al respecto?” (o “No es lo mismo «El principio del fin» que «El fin del principio», y ya no digamos que «Dos negras en bolas»”)

Enero 29, 2010 · 4 comentarios

Lady Gagá

Estimados lectores de este su blog, les habla su fidelísimo servidor Sparky. Supongo que se estarán preguntando cuáles son las razones de los últimos acontecimientos ocurridos: el realizar un repaso del año 2.010, la próxima desaparición de “Gromland” el próximo 23 de Abril, el que la gente sangre por los ojos si escucha del revés la canción “Soy un tsunami”… El amo me ha pedido que intente de manera sencilla y clara explicarles el porqué de todo esto; me ha comentado que él lo haría encantado, pero que esta noche ha sido atacado vilmente por una horda de moscas tse-tsé que le han debido echar algo en los doce litros de cerveza que se ventiló con la cena…

Todo empezó el día 4 de Enero cuando nuestro adorado Niño Estrella comenzó a ir a la guardería. Bueno, en realidad lo llevaba el amo – nuestro pequeño tesoro tiene ligeras dificultades para andar por sí mismo, principalmente porque es un vago redomado (el amo debería estar tranquilo: el hijo es claramente suyo) -, hasta que las cuidadoras le sugirieron si podría llevar al crío en una hora que no coincidiera con la de la comida del resto “porque chilla mucho y asusta a los otros niños” (*). Teniendo en cuenta que el amo no se levanta antes de las 11 de la mañana con la excusa de que a esa hora ni están puestas las calles ni hay oxígeno (cosa totalmente ridícula, ya que el amo respira ondas herzianas de frecuencia modulada – menos “Kiss F.M.”, que le producen gases), un servidor de Vds. se puso el disfraz de nanny - que me sienta, no como un pincel, sino como un rodillo – y se encarga de dejar al señorito en su guardería, entre gritos, llantos y amenazas por parte de la plantilla de cuidadoras. 

El que el Niño Estrella esté, como dice cariñosamente el amo, “hermeticamente almacenado en un entorno insonorizado”, ha traído una tranquilidad olvidada a esta casa. Ya no recordábamos ni el señor ni yo lo que era estar en el salón debatiendo sesudamente sobre temas de elevado calado, acompañando dichas conversaciones con una buena copa de brandy y un tipo vestido de lagarterana al lado de la lámpara rococó de pie y cuya identidad desconocemos (le preguntaríamos quién es y qué demonios quiere, pero cada vez que nos dirigimos a él, se echa a llorar y comienza a cantar “Galilea” de Sergio Dalma). El caso es que las mañanas transcurren serenas y lentas en Chez Grom, mientras flota en el aire una sensación de paz y un extraño olor a gas butano. Mientras yo me dedico a recoger un poco, el amo se dedica a las tareas propias de “amo de casa”: desde que se levanta se dedica a tumbarse en la chaise-longue elucubrando nuevos y deslumbrantes métodos para conseguir no hacer nada. En uno de sus momentos de recogimiento (más bien estiramiento), el amo me comentó que deberíamos, aprovechando la calma que se respiraba, darle un golpe de timón a esta su bitácora. Con lo de “golpe de timón”, pensé que se refería a darle un nuevo rumbo a los contenidos y colaboraciones; pero por lo visto se refería literalmente a que cogiéramos un timón de barco y le pegáramos un zurriagazo al ordenador “para ver qué pasaba”, me explicó. Dado que me conozco al amo como si lo hubiera parido sin epidural, me retiré a mis aposentos a ver si con el paso del tiempo se le pasaba la tontería – cosa harto dificil, teniendo en cuenta que lleva treinta y siete años perfeccionándola -; pero, horas más tarde, se presentó en mi habitación con algo en la mano que recordaba vagamente a un radiador del 1950 que hubiera sido masticado por un tiranosaurio epiléptico (vamos, eso fue lo que me pareció a mí). Como no había encontrado un timón por toda la casa – “y mira que es raro, con la de mierda que guardamos”, me dijo -, había decidido utilizar ese extraño objeto que se había encontrado por la nevera. Dado que conozco al amo como si lo hubiera parido pero otra vez y ahora con cesárea, supuse que el “me lo he encontrado por la nevera” no significaba “dentro de” sino “EN la nevera”; y de hecho así era: el hombre por el que daría gustoso mi vida si no me quedara otro remedio, no había tenido mejor ocurrencia que arrancar el compresor de refrigeración del aparato, el cual sostenía goteando algo verdoso que era o bien el líquido refrigerante o bien una crema de guisantes que había hecho en Octubre y que nunca llegué a encontrar.

Un compañero del Niño Estrella con una de las cuidadoras

Para los legos en la materia, e incluso para aquéllos que no sean unos muñecos de unos diez centímetros de altura, arrancar el compresor de un frigorífico no es algo muy conveniente a menos que se desee provocar un calentamiento extremo en el aparato y hacerlo volar por los aires. En caso de haber retirado dicha parte del eletrodoméstico es recomendable: a) llamar a un artificiero sin miedo a la muerte – o que haya visto todas las películas de Isabel Coixet, que para el caso es lo mismo -; b) alejarse lo más posible del aparato en cuestión; y c), y lo más importante, no guardar junto con las lechugas y los tomates, kilo y medio de materia oscura procedente de una dimensión paralela.

[El porqué el amo tenía tal cantidad de materia oscura dentro de la nevera responde a que, cuando el Consejo Supremo de Sabios Dhalfrraw abandonó este su planeta, se la dejaron aquí junto con un Interviú con el desnudo de María Jose Cantudo. El amo decidió que la nevera era el mejor sitio para guardarla porque "tiene la misma pinta que unos Ferrero Rocher"]

En honor a la verdad, debo decir que la explosión no nos sobresaltó; más que nada, porque fueron tres: la primera mandó el horno microondas a través de la terraza de la cocina a la casa de nuestros vecinos, los Rovira; por suerte, no hubo grandes daños al detenerlo la Sra. Lourdes de un certero cabezazo. La segunda explosión – mejor dicho, implosión – succionó todos los objetos que había a doscientos metros a la redonda para, segundos después, volver a colocarlos pero desordenados (el amo acabó vestido con mi traje de levita; la pantalla LCD de 89 pulgadas colgada en el tendedero al lado de los calzoncillos del señor; la ducha en el descasillo, y yo dentro del lavavajillas vestido de fallera mayor). La tercera explosión – la del champiñón nuclear - fue curiosamente la más fuerte…

Cuando conseguí salir del lavavajillas minutos más tarde, mi mayor preocupación era saber si el amo estaba bien o, por lo menos, si estaba; afortunadamente, su naturaleza Dhlafrraw le hace inmune a explosiones nucleares de pequeño calado, si bien el pelo le cambia de color (rosa) y se pasa un par de días murmurando en una lengua que recuerda al élfico hablado por un gangoso. Lo que no estaba era el piso. En vez de nuestra suntuosa vivienda alquilada de tropecientos metros cuadrados, teníamos un solar con vistas a la ría y un agujero de gusano donde antes estaba el fregadero. El amo, pese a haberse ganado en Gamma-3 el honor de “Teniente con más huevos que una colonia de aliens”, tenía una mirada aterrorizada; mas su congoja no venía tanto por la detonadora experiencia como por la cara que le iba a poner la señora cuando volviera a lo que quedaba de casa y comprobara que su colección de barbapapás de ganchillo debían andar por Antequera. “Rápido”, me dijo, “si pasamos una fregona, puede que no se dé cuenta”. Si bien el ama está completamente enamorada del señor, lo de que “el amor es ciego” tiene unos límites y muy borracha tendría que venir de trabajar (cosa que no ocurre nunca, y eso que es funcionaria) para no darse cuenta de que su piso de doce habitaciones se había transformado en un solar de los que salen en “Callejeros”. Yo, por no llevarle la contraria, agarré la “Nimbus 2005″ y me puse a barrer lo que quedaba de cocina (treinta y siete baldosas y un casquillo de lámpara), intentando no acercarme demasiado al agujero de gusano. Mientras, el amo había ido a llamar a Filex el Peripatético, un sargento Dhlafrraw con quien había hecho la mili, que tanto recomponía un motor de aceleración sónico de ocho miltrads en “V” como te pirateaba ”Gol TV”, para que cerrara la brecha espacio-temporal y, de paso, echarle una mano de gotelé al pasillo. En tanto no llegaba el “ñapas” (me llama la atención que Vds. denominen así a este tipo de técnicos, teniendo en cuenta que en Gamma-3 “ñapas” significa “mujer fértil que ha concursado en «Saber y Ganar»”), el señor se puso a ir de un lado al otro de la cada vez menos estable cocina, murmurando repetidamente ”de ésta, me mata; de ésta, me mata”, cuando fijó la vista en un papel que había pegado en los escasos centímetros cuadrados que había de pared. “Sparky, ¿qué demonios es esto?”

Estado en el que quedó nuestro cuarto de baño

Pese a que nuestra petit familie está acostumbrada a la posibilidad de los viajes en el tiempo, no por ello deja de sorprenderme el encontrar pruebas que lo corroboran. En este caso, el papel contenía un texto titulado “Se confirma que a James Cameron le rueda las películas su madre (o “Un repaso exhaustivo a la par que superficial del año que termina”)”. En él, se recogía lo acontecido a lo largo de este 2.010 que acababa de empezar, y que Vds. ya conocen por haber sido publicado anteriormente en este su blog (la vagancia del amo no conoce límites; “Si no se van a dar ni cuenta”, - se justificó cuando le comenté que podría llamar la atención el hablar de cosas que todavía no existen. – Mira la de seguidores que tiene Jiménez Losantos que también habla de cosas que no existen, y nadie se extraña”).

“Ha debido llegar del futuro, señor; a través del agujero de gusano”, expliqué – un poco absurdamente, pues no tenía otra forma de llegar a nosotros; desde luego, a Correos ya le cuesta entregar las cartas con menos de tres semanas de retraso, como para traer algo del futuro, vamos… -. Movidos por la curiosidad de lo expuesto en el increíble texto (¿”Gromland” desaparecía en el mes de Abril? ¿Y “Avatar” ganaba el Oscar a la Mejor Película?), y porque intentar limpiar aquello era como conseguir que Belén Esteban escriba un dictado sin menos de ocho faltas por línea, seguimos buscando; y lo que encontramos no dejó de parecernos curioso: papeles con el membrete del CNI, la mayoría clasificados como “Alto Secreto”; fotografías, tomadas con teleobjetivo, del amo y el Niño Estrella, de un servidor de Vds. (con un pelo precioso, todo hay que decirlo) y del becario canino “Mistetas”; y lo más inquietante: la transcripción, de fecha “19/06/2.010″, del interrogatorio por los miembros del servicio secreto a la prisionera… ¡Matilde Pereira Sánchez-Padilla”.

No es que en este su blog le tengamos especial cariño a la malaburra de nuestra colaboradora; pero es nuestra malaburra, y no estábamos dispuestos a permitir que, por alguna razón, acabara siendo detenida por el servicio secreto. La cuestión era saber cómo el CNI supo de nuestra existencia, qué diantres había ocurrido para que el amo y su entorno fuéramos investigados, y dónde demonios íbamos a comer. La respuesta la encontró el amo debajo del piano que usábamos como salvamanteles: una carpeta, con el nombre de ”Proyecto Gromland”. La misma contenía aún mayor información, y un memo (de “memorandum”, no de “presentador del Sálvame deLuxe”) en el que se explicaban los orígenes de la operación:

“(…) de modo que el cuatro de enero de dos mil diez tuvo lugar una alteración del campo estático-gravitacional, recogida por los sensores del Centro de Estudios Paradimensionales “Leonardo Dantés” (Segovia). Desafortunadamente, los técnicos no pudieron localizar con exactitud el origen exacto de la brecha, porque tenían la despedida de soltero de Molinero, el de Contabilidad. No obstante, meses más tarde, el Director Adjunto del Departamento de Astrología, Astrofísica y Astrosis, Sebastián Merino, encontró, mientras buscaba en google “blog Rebeca Argudo”, la bitácora “Gromland”, la cual mediante un post del día 29 de Enero del presente año explicaba que habían sido ellos quienes habían provocado la citada brecha a causa de la posesión de una elevada cantidad de materia oscura, un frigorífico y un tipo bastante imbécil. Localizada la IP, y tras haber descubierto por la lectura del blog que el titular del mismo es un ser procedente de otra dimensión, asistido por un orangután que habla, y que tiene un hijo con una mujer humana (la sujeto “Bella Esposa”), concertamos una operación de captura y/o eliminación, que tuvo lugar…”. Desgraciadamente, este trozo del documento estaba roto. Qué casualidad, ¿verdad?.

Así que, recopilando información, llegamos a la conclusión de que, tras la aparición del portal espacio-temporal, a través de él nos llegó el expediente que hacía referencia al amo y su condición de ser interdimensional, cuya localización era perseguida por el servicio secreto, que tuvo conocimiento de nuestra existencia a través de la publicación de este post. De modo que si no hubiéramos publicado este post…

Oh, mierda.

(Continuará) 

(*) Pese a que la veracidad suele flotar en “Gromland”, ese comentario es estrictamente cierto!

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Reyes y Centauros!! (LXIX.- “Tempus fugit in corpore sano”)

Enero 25, 2010 · 6 comentarios

Aumente sus posibilidades de visionado, pinchando la imagen. ¡El presente es ahora!

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Mujer Blanca Soltera Busca Pim Pam Fuera! (o “La segunda parte del repaso a un año que se fue para no volver a menos que se modifique el espacio-tiempo”)

Enero 20, 2010 · 5 comentarios

Jose María Aznar

Viene del post anterior (que, por si alguien lo desconoce, es el que va antes que éste)

En el ámbito cinematográfico, todo el año 2.010 giró en torno a la película de James Cameron “Avatar“, que revolucionó la manera de entender el Séptimo Arte, el concepto de espectáculo visual y hasta el modo de preparar las lentejas con chorizo. Convertida en la cinta más taquillera de la Historia (cuando escribo estas líneas, hay una mosca pesadísima que no deja de canturrear “Mueve tu cucu“), la Academia de Cine hollywoodiense se rindió a los pies del megalomaníaco director en su entrega de premios: “Avatar” consiguió dieciocho estatuíllas – cinco en categorías en las que ni siquiera estaba nominada -, arrebatándole el Oscar a la Mejor Película a su más directa competidora, “Noche en el Museo 2“ (que, inexplicablemente, llegó a obtener once nominaciones, incluída la de Mejor Cortometraje Documental). Sin embargo, y pese a haber arrasado en la ceremonia – tanto a la hora de recoger premios como literalmente cuando llegó al Kodack Theathe montado en un carro de combate -, el visionario director realizó unas duras acusaciones contra la Academia al finalizar la gala, pues veía totalmente injusto que no se hubiera llevado también el Oscar a la Mejor Película Extranjera, ya que se “había tirado catorce años inventándome el jodido lenguaje de los Navi’s para que dieran el Premio a la película de habla no inglesa, y se la dan a esos mierdas de chinos!”. En declaraciones a un aparcacoches completamente aterrorizado, Cameron desveló que en unos años desarrollaría la teconología necesaria para que los miembros de la Academia fueran sustituídos por imágenes de ordenador y, cito textualmente, ”por mis cojones que me voy a llevar hasta el agua de los floreros, como que me llamo Jacinto”.

Sin embargo, el apabullante éxito de “Avatar” trajo ciertas consecuencias nefastas: los estudios decidieron estrenar absolutamente todas las películas en 3 Dimensiones. Si bien el público aceptó sin problema cintas como “Spiderman IV: vuelta al cole“, “Piratas del Caribe IV: La leyenda del sarcófago del timonel ambivalente” o “Shrek IV: Mocos y Pedos” (es decir, las cuartas partes de películas), la audiencia le dio la espalda a los trabajos de Manoel de Oliveira (“Desidia lánguida“) o Jafar Panahi (“La vieja“, y su secuela, “La muerta“). Como afirmaba el crítico de cine Carlos Boyero desde el centro que tiene en Benalmádena el “Proyecto Hombre”, “tragarse al mierda de Kiarostami sin ganas de arrancarte el lóbulo frontal es difícil, pero que te dé la sensación de estar dentro de la película es mortal. Más que nada porque palmarías de aburrimiento”. Y concluyó: “¿Tienes un cigarrito?”.

Incluso en nuestro país, la moda de tridimensionalizarlo todo se impuso, aunque con ciertos problemas. Los productores de “Mentiras y gordas 2“, por ejemplo, fueron denunciados por una espectadora que afirmaba haberse quedado ciego al haberle caído sobre los ojos treinta litros de semen que habían salido disparados desde la pantalla en una escena subida de tono y algo de brillo (posteriormente, la denuncia se archivaría al demostrarse que había sido la propia denunciante quien se había arrojado tal cantidad de liquido seminal a la cara tras meterlo a escondidas en la sala guardado en un tupper). Más absurda fue la decisión de re-estrenar en 3-D ”El sol del membrillo” del director Victor Erice. El propio Erice reconocería meses más tarde, inmerso ya en el rodaje de “Transformers 3“, que fue un error estrenar la película “teniendo en cuenta que la gente que va al cine, ya va comida; y claro, ven el membrillo tan cerca, se empachan y vomitan”.

James Camarón de la Isla de Piedra Flotante

No recuerdo exactamente quién fue el gran vencedor de los Goya (sé que Amenábar acabó con un diente roto y el rimmel corrido), pero sí cuál fue la gran revientataquillas del 2.010: Amparo Sigüenza Yañez, una vallisoletana de 59 años de edad que, armada con una palanca desenconfradora y un spray de “Devorolor”, se dedicó durante ocho meses a robar la recaudación de todos los cines del Levante. En el momento de su detención - mientras sustraía la taquilla de “Ágora 2: la venganza de Hypatia” -, Amparo declaró que “todo lo hacía por amor al cine. Y bueno, pá comprar drogas”.

En el apartado musical, este año se caracterizó por ser exactamente lo mismo que los anteriores: la misma música de mierda en las radio-fórmulas y un total y absoluto desprecio en su programación por aquellas canciones que no contuvieran las palabras “corazón”, “latido” o “arritmia cardiovascular”. A salientar dos hechos: el que cantante pop melódico de origen vasco Raúl decidiera solicitar la independencia para sí mismo, que David Civera ganara el premio Pulitzer por la letra de su tema “Chacabumbum, loquito me pones, Engracia!”, el descubrir que Amaia Montero es en realidad dos personas [sí, vale, van tres hechos ya, pero ¿qué quieren? Las matemáticas nunca han sido lo mío...]; o el resurgir comercial de un artista de mediados de los 70 del pasado siglo, carne de gasolinera (donde, por cierto, también se vendían sus cassettes) y que fue aupado a los números 1 de muchos países después de que Oprah Winfrey dijera en su programa que lo escuchaba para facilitarse el hacer de vientre: nos referimos a Jean Paul Maligratte, el cantautor belga con síndrome de Tourette. Muchos de Vds., estimados lectoseguidores, recordarán como en Octubre de este pasado año, el recopilatorio de Maligratte – titulado “Veleros de cristal puta mierda cojones” – se convertía en el regalo ideal para el “Día del Amigo Coñazo” (festividad creada por el Corte Inglés para de algún modo intentar paliar las perdidas que generó la tristemente recordada “Estampida de Marujas”). “Te quiero perra”, “Dame tu amor tarrancolaputacabeza” o la balada “Caca” hicieron que muchos que tenemos cierta edad volvieramos a recordar tiempos pasados y que los más jóvenes se preguntaran qué demonios de juventud tuvimos. De todos modos, Maligratte siempre fue una persona – por llamarlo de algún modo – muy querida en nuestro país: de hecho, el famoso dúo cómicopedófilo Enrique y Ana ya habían traducido al castellano una de sus más famosas canciones:

 

Internet siguió generando polémica entre Gobierno y usuarios de la red por el tema de las descargas: en Julio se sentaron a debatir la por entonces Ministra de Cultura Ángeles González Sinde (antes de ser sustuída por uno de los Payasos de Micolor) y una comisión de internautas presidida por Enrique Dans Güizmí. Por desgracia, se levantaron al poco de sentarse por un problema de las sillas – el diseño de las mismas había sido encargado al artista conceptual de moda Francisco José “Kiko” Rivera, y eran tan cómodas como hacer la Vuelta a España en una bicicleta sin sillín -. Y es que la denominada piratería estaba alcanzando unos límites insospechados – gracias a las nuevas tecnologías de James Cameron (¿?) -: los internautas no sólo podían descargarse las películas sino también a los propios actores. Pero, de igual modo y como ocurría antes, muchos incautos caían en las malévolas redes de los fakes y virus; llamativo fue el caso de J.F.K., palentino de 18 años, que al pretender bajarse a Elsa Pataki, se encontró con Jesús Bonilla con una gripe A de las que no se salta un canguro hipertrofiado.

La gente siguió sin pensar porque hacerlo les provocaba dolor de cabeza (la falta de costumbre); el mundo del corazón necesitó en varias ocasiones un triple by-pass; los personajillos oportunistas prorrogaron sus quince minutos de fama sin que ningún agente de la O.R.A. les pusiera multa alguna; la S.G.A.E. pretendió cobrar a la gente que tarareara mentalmente canciones o que directamente comiera pollo frito (esto último gracias a una campaña de Ramoncín)…

Y en el segundo trimestre del año se acabaron todas las guerras del mundo.

Eso sí, al día siguiente los hijos de puta de la industria armamentística ya las habían repuesto todas…

Espero, estimados lectoseguidores, que hayan disfrutado recordando lo que ha supuesto este 2.010, cuyo repaso hemos realizado con la misma profesionalidad de la que hacen gala los presentadores del siguiente vídeo. Afectadísimos saludos a todos.

      

Ah, y se me olvidaba citar una nimia cosita de nada que nos afectó a esta su plantilla: “Gromland” se cerró definitivamente el 23 de Abril de 2.010.

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Se confirma que a James Cameron le rueda las películas su madre (o “Un repaso exhaustivo a la par que superficial del año que termina”).

Enero 8, 2010 · 5 comentarios

“Ho-Ho-Ho!!”

Estimados lectores de este su blog, espero que hayan pasado las denominadas “Fiestas Navideñas” de la mejor manera posible; pero como muy poca gente puede permitirse el lujo de tener un camarote 5 satélites en la Estación Espacial Internacional (que, por cierto y en caso de que a alguien le interesen los datos inútiles, exactamente a esta misma hora acaba de pasar por encima de Nueva Zelanda…), deseamos que hayan sobrevivido sin muchos daños emocionales y/o físicos a las cenas familiares, los convites de empresa, el “amigo invisible”, los regalos absurdos, el subidón de colesterol, esas cosas extrañas inventadas por alguna mente enferma que Vds. los humanos denominan “polvorones”… O ese amigo con el que no se habla desde hace tiempo y del que inesperadamente se acuerda en estas fechas, y mantienen una conversación en plan de “Ah, ¿eres tú? ¿Qué quieres?, y uno piensa “Pues felicitarte las fiestas, gilipollas, qué voy a querer! ¿Pedirte que me devuelvas el CD de la B.S.O. de “Cry Baby”, que supuestamente te lo llevabas el fin de semana para grabarlo y de eso hace ocho años, mamón?” (estoy poniendo un ejemplo ficticio, por supuesto)… O las luces que adornan y engalanan las calles, derrochando energía eléctrica y cuyas formas es necesario conocer el braille para saber que representan; o los traviesos niños con sus petardos estruendosos y sorpresivos, símbolo del bullicio festivo, y que uno mira deseando que alguna de las mechas falle y le vuele los testículos… O los comentarios exultantes de “Alegra esa cara; ¡es Navidad!”, como si fuera necesario ajustarse la máscara del Joker (palidez y risa congelada) todo el santo día, sólo porque al Corte Inglés se le ocurrió inventarse el nacimiento de Cristo para vender regalos…  

Por si no ha quedado claro, a mí ME ENCANTA LA NAVIDAD. Como ya les he relatado en anteriores ocasiones, los Dhlafrraw carecemos de deidad alguna, por lo que nuestros sacerdotes suelen trabajar como dependientes en el MediaMarkt (ahora bien, con su túnica correspondiente, su chip localizador y sus inyecciones mensuales de bromuro). Así que el período comprendido entre el 22 de Diciembre – fecha en la que en mi dimensión de origen se sortea el Gordo (una vez lo ganamos los miembros del VI Escuadrón Aéreo de Infantería Marina “María Moliner”, y esa misma noche nos pegamos una soberana comilona; eso sí, la cabeza no se la comió nadie porque estaba sosa) – hasta el 6 de Enero – festividad de San Juan Pardo -, los días transcurren plácidos y tranquilos en Gamma-3. Como ni siquiera medimos el tiempo como lo hacen Vds. aquí en la Tierra [nuestro Febrero tiene 35 días y es de color verde, por ejemplo], en realidad el año no se acaba el 31 de Diciembre, sino antes o después (lo que dificulta enormente la vida a los contables cuando se trata de hacer el cierre del ejercicio fiscal): los Dhlafrraw venimos obervando el comportamiento de los humanos desde hace siglos, años incluso, e intentamos copiar su distribución temporal – Helm el Ambivalente hasta se trajo de su incursión entre los humanos un almanaque “El firmamento” y un calendario del Fotogramas de 1.984 firmado por Eusebio Poncela (¿?) -, y le teníamos pillado el tranquillo más o menos, hasta que un aciago día nuestros satélites interdimensionales “SATINDI I” y “VIRGEN DE LA ROCA III” captaron unas imágenes que echaron por tierra nuestras esperanzas de acabar entendiendo algo:

En mi caso, y con la presencia de nuestro amado Niño Estrella, las celebraciones han sido especialmente entrañables: como se suele decir, “con un niño en casa, las Navidades se ven de otra manera”. Y es completamente cierto: dado que nuestro hijo tiene la peculiar costumbre de dormir con el horario de un japonés con insomnio, tanto mi Bella Esposa como yo acumulamos la suficiente falta de sueño como para tener la vista borrosa (entre la piel palida por el cansancio y los  ojos inyectados en sangre parecíamos Iniesta recién salido de un after-hours). Pero no por ello nuestro ánimo decayó en ningún momento; incluso tuvimos la simpática idea de hacer un Belén viviente para los vecinos del edificio, donde nosotros tres interpretamos al Niño Jesús, la Virgen María y San José – por un simple malentendido, nos equivocamos a la hora de interpretar los papeles y acabé haciendo yo de la Virgen, mi Bella Esposa del Niño Jesús y nuestro pequeño, de Herodes; por suerte, todos los vecinos del inmueble estaban completamente borrachos y no se percataron de que yo no llevaba bragas (cosa impensable en la Judea del año cero). Nuestro fidelísimo ayudante orangutanesco Sparky hizo las veces de buey y otras veces de pastor, el minúsculo becario Mistetas, de angelito anunciador, y nuestra colaboradora experta en el séptimo arte (que ella piensa que es el punto de cruz), la Sra. Matilde Pereira Sánchez, ejerció de mula, un papel que bordó, todo hay que decirlo…

No debimos ser tan malos cuando Papá Noel y los Reyes Magos nos agasajaron (del verbo “agag”) con infinidad de regalos, acertando de pleno en sus elecciones – ¿cómo demonios sabrían que yo quería la edición coleccionista de tres discos, con figurita conmemorativa incluída, de “La tonta del bote“? -, por lo que hubo gran regocijo. No hubo que lamentar daños personales ni materiales a la hora de comer las uvas (si bien Sparky acabó tomándose cuatro docenas, al entender mal las instrucciones de Belén Esteban por estar todo el rato calculando cuantos grados de desviación tiene su nariz recién operada); y entramos con buen pie, y zarpa, y pata, en el nuevo año…

Esta película existe… y no tengo nada más que añadir

Hemos estado viendo que muchos de nuestros estimados y queridos blogueros (Ángela Armero, Rebeca Argudo, Noel “Emperador de los Helados”, Chico Santamano, y muchos otros a los que pido disculpas por no mencionar) han hecho su particular post revisionista interanual, este su blog no puede ser menos – aunque de hecho así lo sea, viendo la calidad de “Gromland” y la del resto de la blogosfera -, por lo que hemos decidido dar nuestra propia visión rememorante (la cual se dividirá en dos entregas, más que nada porque es tardísimo y todavía no hemos empezado), así que, con todos Vds., mis muy estimados lectoseguidores:

¿Qué dio de sí el año 2.010?

La principal cosa a salientar de este año pasado es, por un lado, que es el último de la década; por otro, que fue bisiesto (o, como dice la Sra. Matilde, “bisnieto”); y, por último, que si le sumáramos dos y lo dividiéramos entre trece, nos daría un resultado con un porrón de decimales. Esto como datos generales.

Entrando un poco más en materia, el año 2.010 fue el año del comienzo de la recuperación económica… de los empresarios. Agobiados por la posibilidad de que sus principales directivos no superaran los 300.000,00 euros mensuales (más dietas), numerosas multinacionales trasladaron sus centros de trabajo a China (donde la mano de obra es más barata, y el pie de obra es más pequeño, amarillo y con unas uñas que parecen mejillones), quedando la mayor parte de los trabajadores nacionales en la calle – cosa obvia por otro lado, teniendo en cuenta que estaban dentro de las fábricas cuando se las llevaron literalmente -. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el índice de paro aumentó en el mes de Marzo al 879%; sin embargo, el Nobel de Economía Paul Krugman refutaría esos datos al demostrar, con un reloj calculadora Casio y un cuaderno de operaciones “Rubio”, que era matematicamente imposible que un país tuviera un número de desempleados mayor que el de su población. El PP contraatacaría diciendo que sí era posible si se contaban a todas las personas fallecidas desde 1.785, pues al fin y al cabo “los muertos están parados, que no se mueven”. El Presidente Jose Luis Rodríguez Zapatero iniciaría entonces la campaña “Spanish Solanum: Levántate y vota”, con la que revivir al 50% de los ocupantes de los cementerios patrios (fuentes cercanas a la Moncloa llegarían a comentar que “Jose Luis va tó loco, tó loco, que lo flipas, primo” con el tema). Por suerte, se impuso la cordura y, ante el riesgo de zombificar la península – Portugal levantó en Julio el tristemente celebre “Alambrado da Rosa da Vergonha com Espinhos Pontiagudos para deter aos Mortos Viventes Espanhois”, que recorría la totalidad de la frontera limítrofe entre los dos países y que estaba hecha de toalla de color naranja -, se detuvieron todos los estudios de reanimación vital. El gasto en dichos estudios alcanzó la cifra de los 120 euros.

Con J.L.R.Z., como Presidente de la Unión Europea, consiguió cosas impensables años atrás (el vídeo de Sarcozy, Carla Bruni, Ángela Merkel y la cabra tirolesa ya ha sido retirado de youtube, por desgracia), y durante un tiempo, España fue el epicentro político de toda la Unión. Luego vino el desagradable incidente del por entonces Ministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos con Silvio Berlusconi – expertos en política europea suponen que debería ir nuestro compatriota muy borracho para abrirle la cabeza en dos al Primer Ministro italiano con un plátano de plástico - y la posterior expulsión del grupo de los 27. De todos modos, contamos finalmente con el apoyo de ingleses y alemanes para ser nuevamente readmitidos cuando se anunció que se les impediría el paso a Ibiza, Marbella y Salou.

Esteban González Pons, vicesecretario de comunicación y portavoz del PP, tras la operación de cambio de sexo.

La implantación definitiva de la Televisión Digital Terrestre (G.L.Ñ., en búlgaro) supuso el acontecimiento televisivo del año: gracias al aumento de canales, el espectador catódico tuvo la oportunidad de poder más basura todavía, con especial atención al reallity de Antena 3 “¡Puta lo será tu madre!” – doce aspirantes a monjas de clausura se enfrentaban por conseguir un maletín lleno de papanoéles de chocolate -. Por otro lado, en este año que nos deja, las cadenas generalistas se han percatado por fin del poder de las redes sociales de internet: Telecinco sería la primera en estrenar un programa sobre las mismas con “Tuentidó, tuentidó, tuentidó”, en el que Karmele Marchante, Manolo Escóbar y un robot llamado “Patato” comentaban el twitter de Elsa Pataki, Brad Pitt o el estimado Mario Vírico (no me pregunten porqué), entre otros. Otro de los grandes acontecimientos de la pequeña pantalla fue la resolución de “Lost”, cuyo final no dejó indiferente a nadie; como muy bien explicó el crítico y ensayista Vicente Molina Foiz antes de ingresar en la prisión de Alcalá-Meco, “absolutamente nadie podía imaginarse que todo se tratara de un sueño de Antonio Resines”. Aún así, la season finale de “Perdidos” alcanzó un porcentaje de share histórico, sólo superado en nuestro país por el fallecimiento en directo de Belén Esteban…

En el ámbito deportivo, la victoria de la selección española en el Mundial de fútbol de Sudáfrica en una agónica final contra Costa de Marfil – con un impresionante Raúl como árbitro suplente – compensó el agridulce sabor de boca que en Mayo nos dejó el accidente de Fernando Alonso en la escudería Ferrari y que le apartó durante siete horas de los circuitos (como recordarán, el piloto asturiano empotró su monovolumen contra el paladar del padre de Lewis Hamilton al intentar esquivar un objeto imaginario de grandes dimensiones). Rafa Nadal consiguió alcanzar de nuevo el número 1 al retirarse Roger Federer definitivamente de la competición por sus escándalos sexuales – en lo que se denominó ”la maldición de la Gillette Match 3″, después de que el delantero del Barça Thierry Henry fuera sorprendido in fraganti copulando con una muñeca hinchable sospechosamente parecida a Esperanza Aguirre -; el affaire “Pau Gasol” (se descubrió que en realidad mide un metro y medio), la vuelta de Arancha Sánchez Vicario a la bebida o el tórrido romance de Cristiano Ronaldo con un espejo completan las noticias más llamativas del mundo del deporte. Bueno, y que el Alcorcón ganará la copa del Rey…

Les dejamos con una promo del canal digital ”Gatitos, Kitties, Mininos”:

(Continuará… seguramente)   

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