El carismático presentador Frank Wolfaton

Mis muy estimados lectores de este su blog – para el caso de que todavía haya por ahí alguno -, se estarán preguntando cuál ha sido el motivo de que esta su humilde bitácora haya estado 57 días sin actualizarse, cuando tenía un ritmo de publicación diario (o al menos eso me parecía a mí). Para nuestra sorpresa, hemos recibido vía postal – de “correos” – infinidad de cartas de amigos gromianos planteando sus teorías sobre la inactividad postal – de “post” -. A todos ellos les hemos contestado mediante una postal – de Lanzarote – negando todas y cada una de las diferentes suposiciones; esto es:

1.- No estábamos embarcados en el “Alakrana”, ni como marineros ni como secuestradores ni como pescado;

2.- No hemos estado varias semanas encerrados en la casa de “Gran Hermano” hasta nuestra expulsión – esta teoría se deberá, supongo, a que Sparky tiene más o menos la misma cantidad de vello en la cara que Indhira -;

3.- No formamos parte del Tribunal Constitucional ni llevamos varias semanas deliberando sobre el futuro del Estatut catalán: por desgracia, los miembros del Alto Tribunal nos expulsaron de malos modos cuando vieron aparecer a nuestro becario Mistetas con una senyera del tamaño de Falete (“por hacer unas risas”, me explicó luego nuestro atolondrado empleado canino). Por cierto, para quien no lo sepa, la “senyera” es la bandera autonómica de Cataluña, y no cómo pronuncia José María Aznar la palabra “señora” cuando está borracho como una cuba;

4.- No hemos estado ayudando al delineante esteticista que le depila las cejas al Presidente Zapatero, ni al espeleólogo tornero-fresador que le hace las endodoncias a Carmen Porter;

5.- No somos ni Romeo ni Julieta, ni estamos en la España medieval;

6.- No hemos estado en Gamma-3 explicándoles durante casi dos meses  al Alto Mando del Ejército Dhlafrraw el porqué Jorge Javier Vázquez tiene un Premio Ondas o que Karmele Marchante sí es una persona y no un personaje generado por ordenador.

“¿Encannnnna?”

No, nada de eso. La verdadera razón, no por sencilla, simple y diáfana, deja de ser más imbécil. Lo cierto es que desde el pasado  8 de Octubre un servidor de Vds. y todo su equipo se ha dedicado con Tesón y Empeño (unos chavales murcianos que acaban de cursar la carrera de Periodismo con vallas) a escribir los posts más impactantes, divertidos y esclarecedores que un ser humano o un estadounidense pudieran haber leído jamás: las crónicas críticas cinéfilas de nuestra Matilde Pereira sobre “Malditos bastardos“, “Distrito 9” y “Terminator Salvation“; las tiras del lacónico Mistetas sobre el “Alakrana”, la crisis económica, la polémica sobre el aborto,…; los artículos de investigación del fidelísimo Sparky sobre la envidia como recurso fácil de contracrítica, o el deleznable papel de los mass media como inquisidores del siglo XXI; un desopilante texto de de la Srta. Montana Amberhoney – en su sección “Siloquísimos gromianos” – relacionando la actual crisis económica con las imitaciones de Jordi Hurtado; y, last but no least, mis cuitas diarias como amo y señor de esta mi casa, así como la publicación de las nuevas aventuras del detective más sagaz e inútil de toda la blogosfera, Phillip J. Gromenaüer, bajo el nombre “Cinco píxeles muertos” (gracias al estimado Dr. Frusna por tan brillante título). Todos, haciendo turnos de hasta veinte minutos diarios, aporreábamos el teclado cual orates desenfrenados, al objeto de traérles a Vds., estimados lectoseguidores, el mejor material de la red…

… hasta que mi Bella Esposa nos dijo que qué hacíamos, día tras día, escribiendo con el ordenador apagado.

Lo reconozco: yo, que me enfrenté a los temibles Dragones de Kljuriâhn en las Guerras Seat Panda; que combatí a Zérdor, Emperador de Hexcoriahr, armado tan sólo por una espada y un bote mediado de Fairy Limón; que sobreviví a la boda de Lolita y hasta conseguí comer algo… he sido derrotado por mi propio vástago. Nuestro adorado Niño Estrella tiene con tan sólo cinco meses y medio la simpar cualidad de conseguir agotar a cualquiera; da exactamente igual qué se haga, nuestro adrenalinítico hijo siempre tiene más ganas de juerga que una quinceañera poligonera. Y eso que hemos probado todo tipo de trucos para conseguir que se duerma: ponerle la versión extendida de “El séptimo sello” en V.O. (sin subtítulos, claro, para que no entienda nada y se aburra), leerle las páginas amarillas de Palencia en orden aleatorio, obligarle a ver partidos del Real Madrid… Y nada, tiene la sonrisa de un angelito y los dos ojos como platos soperos (y aún así es guapísimo, el jodío; se nota que ha sacado la belleza de la madre, y el número de ojos del padre). He llegado a plantearme si este niño, en vez de sangre, tiene Red Bull. Así que mientras su madre y Bella Esposa mía no permita empaparle el chupete en cloroformo, nos vemos obligados a deambular cuales zombies por la casa; pero como zombies que duermen cuatro horas al día, cuidao! Es tal mi deterioro físico que no es de extrañar que acabemos haciendo cosas como la de escribir con el PC apagado o meter calzoncillos en la nevera al confundirla con el lavavajillas…

Mi amada mujer me ha planteado que quizás, y sólo quizás, uno de los motivos de que el Niño Estrella esté tan despierto sea el CD de nanas que, con todo el cariño del mundo, nos regaló la Sra. Matilde: “Antología de Canciones Infantiles de Cuna interpretadas por King África“; y creo que tiene parte de razón: su versión de “Susanita tiene un ratón” hace que uno acabe odiando a la raza humana gorda vestida de colores chillones (“Un ratón chiquitíiiiiiiiiin. Chiquitín. Chiquitín!!!”). Por desgracia, cuando le dijimos a nuestra anciana colaboradora que viera si podía devolver el regalo, nos contestó que iba a ser imposible porque la gasolinera había cerrado. En fin…

Por todo ello, ruego disculpen este tremendo error que les ha privado durante tanto tiempo de nuestra brujula culturumorística; no se volverá a repetir (ahora que sabemos cuándo el ordenador está encendido. Por cierto, los suyos ¿van a corriente eléctrica o carbón?).

Por último, pedirles mis más sinceras disculpas a los protagonistas del tercer y definitivo post de la serie “Mi viaje a Madrid“: los muy estimados Toni Betrán, las adorables Ángela Armero y Flora, y Escrito Por, una gente tan encantadora, paciente y divertida que no se merecerían que el retrato que hiciera de ellos no se ajustara a la realidad (fíjense como tendré la memoria que, dado el tiempo transcurrido, ya no recuerdo si el estimado Escrito Por es una sola persona o varias, ya no digamos si era un hombre o una mujer. Qué lástima me doy, Virgen de los Twitter!). Una cosa está clara y no se me borrará de la memoria: SON MUY BUENA GENTE, así, con mayúsculas. 

Estimados lectores, me despido de Vds. hasta la siguiente entrega, no sin antes dejarles con una reflexión sobre el ínclito periodista de TeleEspe Herman Tertsch, a quien el otro día le hicieron la maniobra Heimlich cuando se estaba ahogando con un panchito en un bar de Madrid – si bien quien se la practicó lo hizo mediante la curiosa variación de propinarle un patadón en la espalda -:  

¿Por qué a todo el mundo le extraña que un tipo que presenta un telediario borracho acabe diciendo que mataría a alguien con sus propias manos?

PD.- Gracias por estar ahí a quienes vosotros sabéis. 🙂

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