panchojavi

¿Qué coño “Bueno para ti, malo para mí”? Ésto es malo para la Humanidad, y punto!

Estimados lectores de este su blog de mi amo, les habla su fidelísimo servidor Sparky, de vuelta de mis vacaciones estivales. Como cada ocho años, los Señores me han permitido ir a ver a mi familia real (es tal el modo con que me tratan en esta casa que me siento como si tuviera dos familias… las dos bastante lejos de aquí). Dado que el convenio colectivo de orangutanes mayordomos deja un vacío legal en lo referente a días de descanso, el amo decidió jugarse conmigo a los chinos cuántos días podía faltar de mis obligaciones; por suerte, él sólo se pudo comer cinco chinos mientras que yo, gracias a las potentes mandíbulas que Dios Nuestro Señor me ha dado, devoré unos treinta y ocho en media hora (el único problema es que luego estriñen). Habiendo ganado la apuesta, pues, he disfrutado durante una semana con mis padres y mi hermano Toby en la reserva  de Sepilok donde viven, atendidos con todo lujo de comodidades por la hermana Sor Gorrojo: plátanos a tutiplén (también los había a la riojana), amplios estanques donde refrescarse, zona de juegos y el ABC gratis; todo ello a cambio de memorizar pasajes de la Biblia y aniquilar a cuanto ateo tengamos delante. Yo mismo, si no fuera por el chip antiviolencia que me colocó el amo (y que es el mismo que utiliza Soraya Saenz de Santamaría) habría devorado a los Señores y al amadísimo Niño Estrella, quien cada día está más para comérselo con patatas pobres. A Mistetas no, que es todo hueso.

El caso es que, tras el largo viaje desde Borneo hasta aquí – ocho mil kilómetros haciendo auto-stop en medio del Oceano Índico no se lo recomiendo a nadie -, estoy demasiado agotado como para cumplir las obligaciones postísticas en “Gromland”, como tan amablemente me ha recordado el amo mediante un post-it que me ha grapado en la ingle. Así que, al objeto de zafarme de tal compromiso bloguero, he estado rebuscando por toda la casa buscando un texto que se ajustara a la calidad imperante en esta su bitácora: inicialmente, decidí publicar las instrucciones para preparar unas gambas al ajillo “Findus”, pero temí que, aunque agotado por los constantes chillidos del Niño Estrella (lo que nos permite tener la impresión de que vivimos en el aserradero de una película de terror), el amo no iba a ser tan estúpido como para no darse cuenta – si bien en estos momentos su actividad cerebral está al mismo nivel zombie que el de Karmele Marchante -; así que opté por un curioso texto que encontré en el número de Marzo de 1.553 de la revista “Ser doncella hoy“. En ese mismo número, además de los artículos “Derecho de pernada: cómo conseguir que tu señor feudal no te haga sangrar” y “Peste negra: ¿enfermedad… o vicio?”, encontré la sección “Pregúntale a Nostri”, mediante la cual las jóvenes lectoras de la revista le preguntaban a un por entonces desconocido Nostradamus sus dudas sobre el amor, la salud o la cosecha de la remolacha carioca. Por desgracia, y tal como he podido leer, dicha sección no duró mucho, pues el amigo Michel de Nôtre-Dame tenía la puñetera costumbre de contestar mediante su críptico (y general) lenguaje, de modo que si una tal Yvette le cuestionaba sobre su futuro con el mozo Roland, Nostradamus respondía que:

«El aguila se alzará sobre el ciervo,

y los arrecifes se teñiran de escarlata.

El maíz se volverá de piedra

y existirá una cosa llamada “Canal Plus”»  

lo cual tanto podía significar que Roland era más dado a comer nabos que al conejo, como que a Yvette tendría más cuernos que una manada de Mihuras, o incluso que inventaría Sogecable. Las críticas no se hicieron esperar y entraron a tropel en la redacción de “Ser doncella hoy”, provocando que Nostradamus fuera despedido ipso facto, no sin antes hacerle devolver la pluma de oca y el escritorio de doscientos kilos que pretendía llevarse como recuerdo. No obstante, gracias a su inutilidad como consultor sentimental, muchas personas calvas, feas y con problemas para relacionarse con las demás han pasado infinidad de tardes entretenidos.

De todos modos, una de las dudas planteadas – por una tal Margaritte de Valois y Xbox – sobre si su marido volvería sano y salvo de la Guerra de Córcega y, de ser así, si querría una tortilla francesa para cenar o algo más elaborado, me hizo pensar. Luego paré. Luego me hice un bocadillo de anchoas. Luego volví a pensar. Luego me fui al baño (en el baño pensé un rato, pero no mucho, porque las anchoas me habían sentado fatal). Luego bajé la basura. Y finalmente concluí.

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Rita Barberá

Es por todo ello que encontrándonos en Septiembre, fecha de regreso al trabajo para aquéllos que hayan estado de vacaciones (para el amo, por ejemplo, todo el año son vacaciones menos Diciembre, que son Navidades), he decidido darles unos pequeños consejos sobre cómo afrontar el temido “EPV” (Estrés Post Vacacional; no confundir con el denominado “Emparejamiento Pene Vagina”, para el cual, a día de hoy, no hay respuesta posible fuera del campo de la industria pornográfica). Para empezar, les diré que, pese a sus buenas intenciones, no considero acertada la maniobra del Gobierno español de mitigar el EPV aumentando el número de parados (si no hay trabajo al que llegar, no se estresa uno); principalmente, porque si bien es cierto que los escasos trabajadores que quedan van relajados por saber que podrán pagar sus facturas, las clases de equitación de sus hijos o minucias como la luz o la comida, es bastante factible que en un futuro cercano los desempleados de este país decidan salir a la calle armados de cuchillos y bates de beisbol y aniquilen a cuanto asalariado se ponga por delante, incendiando iglesias y violando a los semáforos. Pero antes de acabar poniéndome alarmista sólo quiero decirles a aquéllos que todavía conservan su trabajo que se compren lo antes posible un arma.

Consejo número 1.- Contraiga la gripe A: Lo que inicialmente podría parecer un inconveniente, se torna en una estupenda excusa para no asistir a su puesto de trabajo durante un par de días o cuarenta. Sería bueno que se dedicara a pregonarlo a los cuatro vientos: como el virus N1H1 se propaga por el aire, es bastante factible que se quede más solo que una neurona en el cerebro de Belén Esteban, y no tenga a nadie a cuatro kilómetros a la redonda que le eche en cara el no asistir a sus obligaciones laborales. No obstante, cerciórese de que no tiene ninguna enfermedad previa que pueda echar al traste con su plan o que directamente le mate.

(Sparky-truco: el método más rápido para contraer la gripe porcina es lamer una foto de Lydia Lozano).

Consejo número dos.- Imprima todas sus fotos de las vacaciones: Una vez hecha esta operación, acérquese al despacho de su jefe y coméntele que le gustaría enseñarle las instantáneas del viaje que ha hecho a Benidorm durante los 15 días de vacaciones. Es conveniente que el número de fotos sea directamente proporcional a la paciencia de su superior: si bien es cierto que algunas personas disfrutan con tales recuerdos fotográficos, lo corriente en los seres humanos es que huyan despavoridos de su presencia a la decimoquinta foto de una sombrilla de chiringuito. Para no cometer errores, les recomiendo que lleven un fajo de fotos, entre unas cien y dos millones. En el momento en que todo el mundo de la oficina escape de su lado, corra a casa y contraiga la gripe A, por si acaso.

Consejo número tres.- Dígale a los demás que es Vd. un holograma: De ese modo, el resto de personal entenderá perfectamente que, dada su incorpórea existencia, le resultaría bastante difícil contestar al teléfono, acarrear expedientes o hacer fotocopias (este último supuesto en caso de que sea Vd. becario con cinco años de experiencia en el despacho de “Garrigues Walker”). Si alguno de sus compañeros no está convencido del todo, afirmando que es imposible que Vd. sea un holograma porque se está tomando un café al tiempo que revisa su facebook, dígale que en realidad es porque los marcianos que le tienen retenido han entrado en el cerebro de su compañero, haciéndole tener visiones, por lo que no le extrañaría que de un momento a otro entrara en la oficina Cristiano Ronaldo vestido de fallera mayor. Si eso tampoco funciona, diga que tiene la gripe A.

Consejo número cuatro.- Consuma drogas: Las sustancias estupefacientes le provocarán un estado de ánimo lo suficiente sosegado como para aceptar el horario de trabajo, las broncas de sus compañeros o los salivazos de su jefe cuando le pegue una bronca por haberle dicho a un cliente que “su cabeza parece un melón lleno de mierda”. Si bien esta opción es la más segura de todas, no es menos cierto que es la que acarrea mayores peligros como ser despedido fulminantemente, recibir una paliza de un cliente con poco sentido del humor o caerse por el hueco del ascensor al pensar que puede Vd. volar. Por otro lado, es ilegal, así que Vd. no sufrirá el EPV ni ese año… ni los siguientes hasta que vuelva a encontrar trabajo.

Consejo número cinco.- Trabaje en algo que le guste, con compañeros agradables y en un ambiente de trabajo que preedisponga a la creatividad y el desarrollo de ideas: Para esto, vuelve a ser necesario consumir drogas.

Espero, por tanto, estimados lecto-seguidores de este su blog de mi amo, que los consejos les sirvan de algo. Saben que nuestro principal objetivo es intentar conseguir que tengan Vds. una vida más fácil o, por lo menos, colocar una sonrisa en cada chaval de catorce años que llegue a esta humilde bitácora tras buscar en google “tetas carmen porter”. Afectadísimos saludos y recuerden: un problema sólo es un problema si Vd. se convierte en una cucaracha y no puede bailar:

 

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