cojones.jpg“Cuenta la leyenda que los Warrllfahds se reúnen una noche al año para adorar a sus ídolos paganos en torno a una pira hecha con ramas del Árbol Sagrado de la Estulticia; es la denominada “Guttënborgnicht” (“La noche de Paquito el chocolatero” en lengua warrllfahd). Los más viejos aterrorizan a los pequeños con historias sobre muertos vivientes y brujas, y los pequeños aterrorizan a los ancianos amenazándoles con dejarlos en asilos si no se callan. Tras beber néctar de oveja durante horas, la ceremonia finaliza reuniéndose toda la tribu para ver “Vaya par de gemelas”, de la gran Lina Morgan, en VHS”.

Estaba yo cavilando sobre qué escribir en tan cinematográfica fecha, cuando navegando a través de Google descubrí que nuestra filmografía cuenta con una – al menos para mí – desconocida versión paródica pornográfica de las andanzas de Jason, dirigida por un tal Ángel Demon (nombre mucho más llamativo que el real de “Ángel Mora”). La cinta se llama “Viernes 13 XXL: Jason se lo monta de miedo”. Sí, así es.

Para aquéllos que sigan impactados por tal derroche de inventiva e imaginación a la hora de titular una película, se lo voy a repetir: “Viernes 13 XXL: Jason se lo monta de miedo”.

Bueno, ya podeis cerrar la boca.

El hecho es que, cavilando cavilando, he llegado a la conclusión de que, dentro del genero paródico ( “spoof movies”, como dicen los yanquis), nos podemos encontrar desde OBRAS MAESTRAS como “Aterriza como puedas” (“Airplane”; 1980) o “Top secret” (1984) del fantástico equipo ZAZ (los hermanos Jerry y David Zucker, y Jim Abrahams), “El jovencito Frankestein” (“Young Frankestein”, Mel Brooks, 1974)…; buenos trabajos como “Distracción fatal” (“Fatal Instinct”, Carl Reiner, 1993 – impagable Armand Assante bailando con zapatos de tacón!) o “Hot Shots” (Jim Abrahams, 1991); maravillosas marcianadas como “Los caballeros de la tabla cuadrada y sus locos seguidores” (Monty Python and the Holy Grail”, Terry Gilliam & Terry Jones, 1975); películas reguleras como “La loca historia de las Galaxias” (“Spaceballs”, Mel Brooks, 1987… un 10 para el traductor, por cierto) o “Con el arma a punto” (“Loaded weapon”, Gene Quintano, 1993); bodrios como “Las locas locas aventuras de Robin Hood” (Ay, Mel, ¿qué te pasó, hijo mío?) o “Scary Movie 2” (la dirigieron los Guayans estos; ni pierdo el tiempo buscando más datos)… y, por último, “Epic Movie”.

Desconozco con exactitud cómo funciona el sistema de producción hollywoodiense; pero en este caso puedo imaginarme perfectamente el diálogo mantenido entre productor y guionista:

Productor: A ver, ¿una película que parodie muchas películas a su vez?

Guionistas: Ajá!

Productor: Pero eso está muy visto, ¿no?

Guionistas: Ajá!

Productor: Entonces, almas cándidas, ¿por que narices se os ha metido en la cabeza que os voy a dar dinero para hacer algo que ya se ha hecho en infinidad de ocasiones y con diferentes resultados (como bien se explicó más arriba)?

Guionistas: Porque, esta vez…. (redoble de tambor) LA PELÍCULA NO TENDRÁ NI UN SÓLO CHISTE QUE VALGA LA PENA!!”

 (El Productor asiente con la cabeza, sonríe y fallece en el acto).

Podría estar párrafos y párrafos poniendo a parir la que considero una de las mayores mierdas que he tenido que sufrir en mi vida; pero los médicos me han aconsejado que, con recomendar a todo ser humano que tenga una pizca de alma en su interior se aleje de esta bazofia como si del video de “The Ring” se tratara, voy que chuto. Así que, ya lo sabeis, jovencitos, “Epic Movie” mala, mala, caca.

Valoración gromiana: ¿En serio tengo que darla?

PD.- Lo de “testículos poligonales” del título responde a que tuve los cojones cuadrados de verla sin estar borracho, drogado y en coma…

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