No tienes ni idea Mistetas. Todo el mundo sabe que los bebés se parecen a sus abuelas por aquello del “salto genético generacional” o algo así… Que te lo explique mejor tu dueña la bióloga funcionaria.
En cuanto a las Chabeles, Sr. Grom, mejor dejarlo estar… De todos es bien sabido que a los niños que juegan con muñecas, se les cae el pito.
Juaz! Un amigo mío, cuando le hicieron esta pregunta para su primer hijo (ya lleva cuatro), respondió que, rojo, pelo corto y ojos almedrados, se parecía al chino de la esquina.
Estimado Manu, como Vd. bien sabrá, con que haya llegado con brazos ya es suficiente.
Hombre, si además, trae bajo la axila unos mil doscientos millones de euros, tampoco nos ibamos a poner tiquismiquis, la verdad!
Estimada Rebequilla, no sólo es mucho más simpático: además el Niño Estrella tiene una decencia de la que Il Cavagliere carece (cuando tiene hambre, sueño o tiene el pañal full-top, el chaval llora desconsolado… y nunca nos engaña).
Estimada Sonoio: preguntada la madre sobre el “salto genético generacional”, puedo afirmar que se deje de historias, que el crío es guapo porque un servidor de Vd. lo es (“belleza difícil” la llaman, pero bueno…), y que se preocupe, más que del Star Kid, del regalo del progenitor, que en breve cumple 37 añazos y le deprime mucho – ¿a que soy un brillante maestro de lo sutil? -.
Sobre las Chabeles, sólo decirle que le recomiendo que las guarde bajo llave: este crío parece que va a tener manos fuertes…
Estimado Theo: jugar con los bebés a “las siete diferencias” es una de las experiencias más divertidas para los padres: familia, amigos y conocidos se las componen y descomponen para encontrar los parecidos más absurdos a los recién nacidos (“tiene la barbilla de la madre” o, como he llegado a oír, “tiene tus patillas”!), cuando todo padre sabe que sus hijos, y más en el caso del Niño Estrella, llevan a gala mi sobrenombre.
Esto es: son únicos.
Hay una cosa que no queda clara. Si el niño estrella se parece a Berlusconi, ¿es por parte de padre?, ¿es por parte de madre?, ¿es por “salto genético generacional”?, o peor aún ¿es por Nicho… Nic.. N. Cage?
En cualquier caso, al “pequeño Berlusconi”, es mejor no darle chabeles, no sea que luego los paparazzi hagan fotos que lo incriminen en algún escándalo.
6 respuestas hasta el momento ↓
manu // Julio 3, 2009 a 7:24 am |
Me gusta ese parecido. O sea, que es multimillonario, tiene su club de fútbol, su imperio mediático… Eso sí es venir con un pan debajo del brazo.
Rebequilla // Julio 4, 2009 a 2:36 pm |
Niño Estrella tiene una pinta de simpaticote que ya la querría para él Berlusconi…
Sonoio // Julio 6, 2009 a 11:46 am |
No tienes ni idea Mistetas. Todo el mundo sabe que los bebés se parecen a sus abuelas por aquello del “salto genético generacional” o algo así… Que te lo explique mejor tu dueña la bióloga funcionaria.
En cuanto a las Chabeles, Sr. Grom, mejor dejarlo estar… De todos es bien sabido que a los niños que juegan con muñecas, se les cae el pito.
Theo // Julio 6, 2009 a 1:31 pm |
Juaz! Un amigo mío, cuando le hicieron esta pregunta para su primer hijo (ya lleva cuatro), respondió que, rojo, pelo corto y ojos almedrados, se parecía al chino de la esquina.
Saludos!
gromland // Julio 6, 2009 a 4:44 pm |
Estimado Manu, como Vd. bien sabrá, con que haya llegado con brazos ya es suficiente.
Hombre, si además, trae bajo la axila unos mil doscientos millones de euros, tampoco nos ibamos a poner tiquismiquis, la verdad!
Estimada Rebequilla, no sólo es mucho más simpático: además el Niño Estrella tiene una decencia de la que Il Cavagliere carece (cuando tiene hambre, sueño o tiene el pañal full-top, el chaval llora desconsolado… y nunca nos engaña).
Estimada Sonoio: preguntada la madre sobre el “salto genético generacional”, puedo afirmar que se deje de historias, que el crío es guapo porque un servidor de Vd. lo es (“belleza difícil” la llaman, pero bueno…), y que se preocupe, más que del Star Kid, del regalo del progenitor, que en breve cumple 37 añazos y le deprime mucho – ¿a que soy un brillante maestro de lo sutil? -.
Sobre las Chabeles, sólo decirle que le recomiendo que las guarde bajo llave: este crío parece que va a tener manos fuertes…
Estimado Theo: jugar con los bebés a “las siete diferencias” es una de las experiencias más divertidas para los padres: familia, amigos y conocidos se las componen y descomponen para encontrar los parecidos más absurdos a los recién nacidos (“tiene la barbilla de la madre” o, como he llegado a oír, “tiene tus patillas”!), cuando todo padre sabe que sus hijos, y más en el caso del Niño Estrella, llevan a gala mi sobrenombre.
Esto es: son únicos.
Afectadísimos y algomásdescansadíceos saludos.
tio postizo // Julio 6, 2009 a 9:18 pm |
Hay una cosa que no queda clara. Si el niño estrella se parece a Berlusconi, ¿es por parte de padre?, ¿es por parte de madre?, ¿es por “salto genético generacional”?, o peor aún ¿es por Nicho… Nic.. N. Cage?
En cualquier caso, al “pequeño Berlusconi”, es mejor no darle chabeles, no sea que luego los paparazzi hagan fotos que lo incriminen en algún escándalo.