Gromland

Entradas de Septiembre 2008

Reyes y Centauros!! (II)

Septiembre 29, 2008 · 1 comentario

 

Aumente sus posibilidades de visionado, pinchando la imagen. No tema!!

 

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“Un claustrofóbico entra por error en la casa de “Gran Hermano”"

Septiembre 28, 2008 · 3 comentarios

“Y llego el día en que el Sol, símbolo de la luz eterna, y la Luna, emblema de la oscuridad absoluta, se cruzaron en el infinito firmamento; y la Roca Selenita desplegó su gélido manto sobre los ardientes abrazos del Astro Rey, ocultándolos momentáneamente de las miradas de unos y otros; y los miembros del Consejo de Sabios de la Tierra Inífuga instauraron aquel día como ”La Gloriosa Jornada del Eclíptoris”… mas luego hubieron de cambiarle el nombre por el de “El Curioso Martes que hubo un Eclipse” (ya que éste no estaba registrado). Y los Dioses hablaron, a través del furioso viento, procedente de las montañas de Dorringahm; y a través de la fina lluvia, llegada de las llanuras de Lutrecia; y a través de una videoconferencia, que se entrecortaba por culpa del viento y la lluvia. Y los Dioses decidieron que en esa fecha, Grom el Único y su malvado gemelo Morg el Insulso combatirían en una lucha a muerte para dirimir el destino del Universo. Y millones de personas se reunieron para ver la fraticida tragedia, con el corazón en un puño, desangrándose… Pero cuando a punto estaba iniciarse el brutal enfrentamiento, cuando ”La Ponderosa” y “La Falconcrest” surgieron de sus vainas doradas para chocar por última vez, tuvo que suspenderse todo porque el lugar de la contienda sólo había sido alquilado hasta las 11:30″. 

Este fin de semana he visionado - al fin!! – dos de las películas fundamentales de este 2.008 (me queda pendiente ”Atrapado en un pirado“, del antes actor Eddie Murphy): “El caballero oscuro” y “El tren de las 3:10 a Yuma”; en realidad, la segunda es de hace un año, pero nuestros amigos los distribuídores, en su afán por acabar con los piratas que surcan la red, han tenido a bien estrenarla en el 50 aniversario de la Unión Europea – ¿a que no sabían que es este año? Si es que éste su blog es un pozo de sabiduría! – para evitar la acumulación de ingentes cantidades de espectadores que DEBERÍAN IMPERIOSAMENTE disfrutar con el último trabajo de James Mangold, el director que consiguió que emprejuiciados críticos admiraran, al menos momentaneamente, a Sylvester Stallone.

Bueno, he de serles sincero: ambas películas las he podido disfrutar en V.O. gracias a que un conocido se las descargó en calidad DVD. Me avergüenza profundamente confesarles esto, dado el daño que este malnacido ha provocado en la industria cinematográfica mundial. Les puedo asegurar que mi intención era, no sólo no ver las películas sino también recriminar severamente al autor de tamaña felonía para luego prenderle fuego a su casa; bien sabe Dios que yo nunca he utilizado los programas P2P – las descargas ilegales me parecen un atentado contra la creación artística (ya expuse, por supuesto de manera irónica, mi postura en contra en este post, en este otro y en éste más); además, ni siquiera sé lo que es Internet. Pero nuestro pérfido anfitrión, un hombre cruel y malvado, teniéndonos retenidos en su solitaria mansión en medio de la Serranía de Ronda – nos convenció a pasar allí el fin de semana con el inteligente ardid de mostrarnos el montaje que Ángel Aceves había hecho de ”Blade Runner”, burdo engaño en el que caímos -, nos ofreció dos terribles alternativas:

O veíamos, saltándonos nuestros arraigados principios, las películas citadas; o nos tragábamos el vídeo de 14 horas que había rodado durante su luna de miel. En nuestro descargo, decir que el vídeo de viaje de novios estaba grabado en VHS, tenía comentarios de los esposados (del matrimonio, vamos) y tomas falsas, además de incluir un plano fijo de 140 minutos mostrando la Alhambra. Obviamente, comprenderán que optáramos por lo primero.

No obstante, y ya que el daño está hecho, comentar una serie de reflexiones, agudas a la par que elevadas, sobre las mismas:

1.- Como curiosidad, decir que ambos flims están co-protagonizados por Christian Bale, un buen actor que lleva su interpretación a límites insospechados (por ejemplo, no sólo perdió 26 Kilos para interpretar al maquinista de la cinta de mismo título (Brad Anderson; 2004), sino que, para preparar su papel de Batman y conocer qué se siente siendo huérfano como lo era el héroe de comic, intentó matar a su madre).

2.- Pero, otra curiosidad más, los actores que acompañan a Bale proceden ambos de nuestras antípodas: Russell Crowe (Wellington, Nueva Zelanda; 1.964), en la película de Mangold, y el malogrado Heath Ledger – quien bien logró su suicidio este año – (Perth, Australia; 1.979) interpretando a un fascinante y psicotrónico Joker en la otra.

3.- Ya se habrán percatado Vds. de que la profundidad de mis análisis peliculeros es inversamente proporcional a la de la garganta de Linda Lovelace (dudo que, hablando de alguna película haya llegado a las tres frases, e incluyo las subordinadas). “¿Por qué se nos priva inmisericordemente de su fascinante punto de vista?”, claman algunos de los lectores de este su blog. Pues en parte porque carezco de lo que Vds. los humanos denominan “constancia en el trabajo” (también me falta lo que raza humana llama “esófago”, pero eso no viene al caso); y también porque en otros blogs se ha hablado, y mejor que lo haría yo, del mismo tema: me refiero a, por ejemplo, mis queridos vecinos Escrito por y Emperador de los Helados  (sí, ya sé, que hay mucho más… pero ¿no les estoy diciendo que soy un vago redomado? Búsquenlos Vds., caramba).

Para que no se quejen, les diré que tanto ”3:10 to Yuma” (si se desarrolla durante el día, ¿no debería ser “15:10 to Yuma“? Reflexionen sobre el tema y háganme una redacción de tres folios) y “The Dark Knight” son dos muestras claras – y brillantes – de hacia donde se dirige el blockbuster USA actual: contradictorios estudios pseudo-sesudos de la grisácea dualidad humana envuelto en un paquete de superficiales fuegos de artificio.

Permitánme leer de nuevo la última frase… Sí, definitivamente, no he entendido lo que he escrito.

Vamos, que a los jolivudienses les ha dado por barnizar el cine de palomitas con una ligera capa de humanidad en sus personajes: los buenos heróicos de antaño ni son tan buenos ni tan heróicos ni tan antaño; y bordean una delgada línea que separa el bien del mal, el yin frente al yan, las empanadillas contra las cocretas. Tanto Bruce Wayne como Dan Evans (multimillonario justiciero el uno; granjero empujado por las circunstancias el otro) son roles difusos en inicio, cuyo comportamiento no responde a las clásicas características del Error Flynn de “Robín de los Bosques“, un suponiendo. No me negarán Vds. que, en el caso de Wayne, su decisión de vestirse con unas mallas negras ajustadas – por mucho gadget de fantasía que incluya… y no me refiero a un liguero – para salir por la noche a impartir justicia responde a una actitud ligeramente anormal; de ahí que los Nolan Brothers (guionistas del flim) potencien el desasosiego interior de su héroe durante buena parte del metraje; o que en la cinta de Mangold el protagonista arrastre durante casi hora y media, no sólo una de sus piernas, sino un sentimiento de culpa que le hará buscar desesperadamente una redención aún a costa de jugarse la vida.

¿Pretenden las Majors (las Majors, para aquéllos que no sepan inglés, son las Cinco Grandes Productoras de Cine E.E.U.U.) deslizar sutilmente en las retinas de los espectadores un mensaje que abogue por el SACRIFICIO – así, en mayúsculas, para que se lea mejor -? Eso parece a la vista del destino final de ambos protagonistas. Para que no se me acuse de reventar el final de las dos películas, sólo diré que (SPOILERES) Batman, acusado/acosado por la policía, decide meterse a monja (aprovechando que ya tiene el hábito) y que el granjero Dan Evans se acaba casando con un Dan Evans cyborg que llega del futuro.

Y a fin de asegurarse que la encíclica pro-sufridora llega plenamente a los hedonistas espectadores, como malévolo contrapunto ambas cintas incluyen dos (de las mejores interpretaciones de) villanos como no se habían visto en años: el Ben Wade citado de Crowe y el terrorífico Joker de Ledger (mira y aprende, Nicholson!). “Sabed de lo que debeis huir”, parecen decirnos desde la gran pantalla – en mi caso, de 45 pulgadas: son seres casi sin consciencia – la conciencia también la perderán a lo largo de los flims, que conste -, brutales en sus formas, pero buscando en todo momento algo más allá del vil metal: no quieren el poder, ni la fama, ni siquiera un apartamento en Torrevieja; sólo aspiran a conseguir sobrevivir un día más (Wade), formar parte de una – caótica - sociedad dónde no se sientan solos (Joker) o un apartamento en Sitges (yo).

Seguramente será “The Dark Knight” la película que mejor muestre esa dualidad de la hablo: la ascensión, caída y elevación del fiscal Harvey Dent es un reflejo… y hasta aquí puedo leer.

Así que los héroes ya no son lo que eran: a los guionistas nunca se les hubiera ocurrido que el Superman de Christopher Reeve “cayera de la burra” – lo siento, no he podido evitarlo – y dedicara todos sus superpoderes en beneficio propio. Esto es como Fama”: “aquí es donde vaís a empezar a sufrir”. Qué lejos quedan los “héroes” de los ochenta, testosterona pura, musculo vengativo, cerebro a prueba de pensamientos inteligentes. Recuerdo una mítica frase de la película “Escuadrón” (José Antonio de la Loma; 1.988): cuando uno de los compañeros de Isaac Hayes (sí, salía Isaac Hayes!) le alababa las virtudes de las artes marciales, éste respondía en un perfecto castellano – supongo que por el doblaje - ”Tú dame un Magnum 44 y dejate de ostias”. Cuánta belleza oculta en esa frase, ¿verdad?

Don August Harold Meyer o el Doctor Frusna verificarán o no la literalidad de la misma… Y hablando del Doctor Frusna: ultimamente este buen hombre tiene la puñetera manía de alegrarme el día notificándome los fallecimientos dentro del mundo del séptimo arte. Dado que he vagado durante las últimas 24 horas por la estepa malagueña, no me he enterado hasta esta mañana que el Hombre con los Ojos Azules nos ha dejado descompuestos y, a muchas, sin objeto de deseo. Desde lo más interno de mi ser, mis condolencias a Doña Joanne:

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Reyes y Centauros!! (I)

Septiembre 26, 2008 · 5 comentarios

Aumente sus posibilidades de visionado, pinchando la imagen. No se amilane!!

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¿Es lícito pegarle a nuestros mayores si éstos intentan matarnos?

Septiembre 26, 2008 · 4 comentarios

“Había una vez, hace mucho, muucho tiempo, una niña que era conocida por todos como “Blancanieves”, porque su cocaína era la más pura de todo el Reino. Un día, Blancanieves (“la Petra”, para su círculo íntimo vicioso) fue engañada por su terrible madastra para que fuera a dar un paseo por un bosque cercano a palacio; la inocencia le llevó a aceptar el ardid de su pérfida madre política – eso, y su malsana costumbre de probar toda la mercancia que recibía, lo que le provocaba un estado voluble, cambios de ánimo y una piorrea de caballo. La muchacha fue seguida por un lacayo de la madrastra (a la que llamaremos Sonsoles) quien tenía la terrible misión de acabar con la hermosa niña. En un momento dado, cuando se encontraban en medio del bosque, un teniente jubilado de la Guardia Civil, F.G.L., de 72 años de edad, los abatió de dos certeros disparos, al confundirlos con un elefante”. (“Cuentos infantiles adaptados al reggaeton”, W.H. Auden; Ed. El cocherito lirón; 2.001). 

Aún coleando la polémica por mis comentarios acerca de “PBN” – he recibido un e-milio realmente desagradable de Vicente Martínez Pujalte en el que, entre otras lindezas, me acusa de “ambivalente, heterogéneo y puramente linóleo” -, me he dado cuenta de que Internet es un medio bastante poderoso para influenciar en la opinión de la gente. Antes, la posibilidad de adocenar las mentes del país se me limitaba a entregar unos flyers a salida de misa de 12 [con el texto "Desde que leas estas palabras, tu voluntad es mía"]… con resultados bastante insatisfactorios: los asistentes al servicio religioso creían que los volantes publicitarios, a la vista del mensaje que contenían, eran idea de la Conferencia Episcopal y asentían como diciendo “ya lo sé, ya”. No deseo aburrirles con los múltiples problemas que tal agotadora idea me trajo; aun me duelen las costillas de un puñetazo que, en una de las reuniones que mantuvimos para decidir quién de los dos conquistaba el mundo, me propinó Rouco Varela, mientras yo intentaba arrancarle la cabeza con un peluche de Pikachu que compré en un “Todo a 100″.

Sin embargo, ahora todo ha cambiado: miles de incautas personas acceden a este su Blog, con el único propósito de observar la realidad desde otros ojos (y, bueno, buscando fotos de los pechos de Carmen Porter), sin saber que subliminalmente les estoy inoculando un potente virus neuronal directo a sus vírgenes cerebros. JAJAJAJAJAJAJAJAJA!!

[Nota: rogaría, por favor y dado lo absurdo que queda escrito, se imaginaran la anterior carcajada con un poco de reverberación y el sonido de un demoledor trueno de fondo. Gracias. ¿A que así les suena mejor].

 

Para mi desgracia, y mientras mi maléfico plan surte efecto (y me llega la pieza de cobre que me falta para acabar de construir el mega-hiper-super-hala rayo protonítico que convertirá a todas las ovejas del mundo en mis más letales servidores), me veo en la obligación de denunciar algo terrible que he presenciado esta mañana:

Mis serviles agentes espías (Sparky – mi adorado orangután mascota -, una becaria a la que le pago en cortycoles y Helena Boham-Carter Burton) llevan varios días informándome de que existe un contubernio, auspiciado por la COPE, la Orden del Temple y Jorge Sanz  -¿qué coño le habré hecho yo a este hombre? - para acabar con mi persona y, de paso, conmigo mismo. Y esta mañana he recibido una andanada de ataques en forma de formato televisivo: aprovechando que el catarro me está consumiendo por dentro, han sintonizado todos los canales de mi televisión con “El programa de Ana Rosa”. Por suerte, he conseguido rehacerme – pese a casi perder el conocimiento cuando Paloma García Pelayo, una ”periodista” del espacio (televisivo, se entiende,… aunque escuchando lo que dice, perfectamente podríamos creer que es un ser extraterrestre), dijera por tercera vez consecutiva “pero mis informadores me confirman que se dice que las fuentes citadas, al parecer, existen” -, y en un felino movimiento me he plantado delante de la pantalla y he conseguido apagar la televisión de un certero golpe con la córnea.

Agotado por el esfuerzo, y sangrando ligeramente por el ojo izquierdo, he vuelto a tumbarme en el sofá entre “Couldinas” y kleenex pegajosos (mi salón recuerda a la habitación de un adolescente en pleno estado de ebullición hormonal… pero con distinto tipo de fluidos corporales). Mas, oh, aciago destino, oh, infame parca catódica, tras oírse un brillante destello, la pantalla volvió a regurgitar imágenes terroríficas, con seres del averno torturándome con comentarios incomprensibles para la mente humana… Fijándome un poco mejor con el ojo que me quedó sano descubrí que eran Rosa Villacastín y Jesús Mariñas, pero los comentarios seguían siendo incomprensibles para la mente humana. ¿Cómo era posible que mis malditos archienemigos pudieran controlar tan facilmente mi ventana del ocio (la televisión, vamos), si mi casa es una fortaleza inexpugnable? Luego me di cuenta que en realidad había sido yo quien había encendido la televisión, al dejarme caer sobre el mando al distancia que estaba oculto entre los flemáticos tissues.   

Se preguntarán Vds. (y si no lo hacen, pues muy mal, la verdad) en qué consistían los ataques verbales que me arrojaban desde el otro lado de la pantalla. Sencillo pero efectivo: la revista “Época” ha publicado a portada completa una información que reza “Conflicto en la separación de Doña Elena. ALEGA CONSUMO OCASIONAL DE COCAÍNA”, e ilustrando tan suculento titular una fotografía del Duque de Lugo, también conocido como Jaime of Marichalar, con sus andares tan salerosos y rumberos (este hombre no camina, se desliza, ¿verdad?). Bien, pues ambos programas televisivos decidieron tomar el toro por los cuernos y debatir sobre la idoneidad de la publicación de la noticia. He de decir que, por suerte para mí, sufrí un vahido de carácter permanente antes de escuchar las opiniones de Massiel (el ser humano con más cantidad de alcohol en sangre, según recientes estudios publicados por el Centro de Estudios Hemofílicos “Vlad Dracul”, de Rumanía), lo que, en caso contrario, me hubiera provocado un daño cerebral tal que ríanse Vds. del “marichalarazo”.

Aquello parecía el Camino de Santiago, pues los argumentos no podrían ser más peregrinos: que si ya se sabía que Marichalar le daba al talco de la hiperactividad;, que si la revistucha esa puede publicar algo que no deja de ser un rumor contrastado con alguien que dice haber oído; que si Jaime y Elena son dos personajes públicos… Creo que, por los contenidos de este su Blog (que una cosa es que quiera convertirlos a todos mis esclavos, y otra perder las formas) ha quedado perfectamente clara cual es mi postura ante esos chupópteros vagos y jetas de la Casa Real; pero coño… serán “personas públicas”, no “personajes”. Hablamos de Marichalar y la infanta extraña, caramba, no de Belén Esteban.   

“¿Y qué?”, inquerirán Vds., mirando de reojo el reloj. “¿A dónde quiere llegar?”. Mi respuesta no puede ser más clara: hayqueacabardeunavezportodasconesosmalditostelepredicadoresdelcorazón!! O dicho de otro modo: uno no puede estar todo el día imaginando planes para erradicar de la mente de sus semejantes cualquier atisbo de inteligencia, para encontrarse que cada mañana, y en dos cadenas televisivas diferentes, unos grupos para-periodísticos le hacen la competencia de la manera más burda y descarada. Las diferentes quejas que les he hecho llegar han caído en saco roto, alegando que “ellos sólo se dedican a informar”. ¿Informar? Si me hubieran dado un penique por cada “puede que”, “al parecer”, “se comenta”, “se rumorea”, “se lenita”… dicho en el programa, ya le podían ir dando mucho por culo a Correos y a la pieza que me falta.

Desde aquí, por tanto, exijo que se les haga un boicot en todo periodo (…buff, disculpen, es la fiebre) a estos malditos lobotomizadores de pacotilla. Reivindico mis derechos como Aspirante a Conquistar el Mundo, pero respetando las minimas reglas que marcamos en el “XXVI Congreso de Conquistadores Planetarios Sanguinarios”, celebrado el pasado año en Calasparra – por cierto, un saludo a todos los murcianos -. Nada de competencia desleal, nada de ocupar abusivamente los canales de información, y nada de especializarse en la “homo marujus”. O se conquista a todo el mundo, o la puta se va al río.

Pues hala, mientras Vds. se ponen de acuerdo con los cerebros de “La Sexta” en como darme el gusto (que estoy enfermito…!), les dejo de regalo el trailer de la próxima película que me pienso descargar de internet:

Si se han quedado con ganas de más (cosa que, siendo seguidores de este su Blog, no pongo en duda), les recomiendo visiten este enlace, en el que alguién con más detenimiento, desparpajo y salud que yo les informará concienzudamente sobre el tema.

PIDO DISCULPAS A LOS SEGUIDORES DE DOGBERT POR ESTE HOMENAJE FALLIDO.

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“En el espacio nadie podrá oir tus carcajadas”

Septiembre 25, 2008 · 11 comentarios

 (EDITADO: ¿DESEAN VER EL CERTERO COMENTARIO DE UN SEGUNDO EPISODIO? PINCHEN AQUÍ)

Señoras y Señores:

Los numerosos lectores de este blog se sorprenderán por no encontrar al inicio de este post ni los habituales extractos de trabajos y estudios sociológicos sobre la tribú warrfalhd ni las densas y vibrantes andanzas de nuestro Héroe Supremo, Grom el Único. He decidido, en consonancia con mi estado de ánimo actual, mostrar una foto del Presidente del Fútbol Club Barcelona Joan Laporta caracterizado como John Fitzgerald Kennedy (el president culé no sólo es un artista del disfraz; entre sus virtudes ocultas se encuentra la capacidad de tocar el ukelele con la mente de otra persona). “¿Por qué ese decaimiento, ese desfallecer emocional?”, se preguntarán Vds., siempre tan cariñosos y atentos para con mi persona. Se lo explicaré:

Durante esta semana, en vez de realizar mi habitual ronda nocturna para vigilar que ningún malhechor atente contra los ciudadanos de bien – a los ciudadanos de regular les pueden dar mucho por saco -, tuve que quedarme en casa víctima de un resfriado repentino (niego, con esto, los maledicentes rumores sobre que un ligero aumento de peso me impedía entrar en el Dog-traje a menos que utilizara ocho kilos de vaselina y un calzador industrial). Así que, ayer por la noche, en pantuflas, con mi adorada Señora bordando a mi lado un cuadro de Jason Pollok en punto de cruz, me dispuse a jugar en la PS2 al “Sing Star Latino” con mi fiel ayudante Sparky. Al finalizar la partida, y brutalmente derrotado por Sparky, descubrí dos cosas:

1.- Que nuca supuse que un orangután pudiera cantar tan bien “Burbujas de amor”, de Juan Luis Guerra y los 4-40;

2.- Que a las 11:35 (con un mínimo retraso de más de media hora; todo un logro para el Ente Púbico) se estrenaba en la 2 la nueva serie de Alex de la Iglesia, mi idolatrado y rechoncho director vasco, titulada en un simpático juego de palabras “Plutón BRB-Nero” (similar fonéticamente a “putón verbenero”, aclaración hecha para los lectores que piensan que Aramis Fuster realmente es capaz de leer el futuro).

Y aquí surgió el origen del inicio del fin desenlace.

A principios de los años 90 del siglo pasado, yo tenía, curiosamente, menos edad, una cabellera dorada a lo ”Lady Godiva” que me venía fantástica en los crudos días invernales madrileños y aún conservaba una figura envidiable (hoy, más que una figura, tengo la colección entera repartida por todo el cuerpo). Era un joven idealista y emprendedor, adicto al riesgo y dispuesto en embarcarse en cualquier aventura por peligrosa que fuera… Sólo de ese modo se entiende que estuviera dispuesto a pagar 600 de las antiguas pesetas por ir a ver una película española.

La elegida era el trabajo de un hiperquinético director bilbaíno, auspiciada por el Summum Gurú del séptimo arte patrio. O, dicho de otro modo, “Acción mutante” de Alex de la Iglesia producida por Pedro Almodóvar. Recuerdo las hipnotizantes fotografías que la desaparecida “Fantastic Magazine” recogía en su interior: un de la Iglesia más joven y delgado (tampoco es difícil, que conste) acompañaba a Peeedroooo (aplicar paréntesis anterior,… pero más), mientras el primero amenazaba al genio manchego - lo de “genio” no es mío, es de Maruja Torres – con una acartonada pistola flashgordoniana en medio de un extraño decorado que recordaba a una mezcla de “Alien” y “Goles son amores”, del malogrado Manolo Escobar. Si, ya sé que Manolo Escobar no está muerto, pero bueno, Vds. me entienden…

“¿Cine español de sci-fi? ¿Con canciones de Karina, y el Resines haciendo de villano intergaláctico? ¿Una nave espacial que se llama “Virgen del Carmen”? ¿Rayos laser, Jaime Blanch (el de “Estudio 1″, oh, sí) y canciones de Siniestro Total?”. Mis neuronas no tuvieron que hacer mucho esfuerzo para convencer a mi cuerpo; no como ahora, que para hacer de vientre tengo que inyectarme laxantes en vena. El estreñimiento, la calvicie y pensar que Bárbara Rey es un mito sexual incomprendido son algunas de las consecuencias del paso del tiempo. Pero no nos apartemos del camino, cual Caperucita con su I-Pod…

El caso es que Acción Mutante” fue el mejor “sí, pero no” que he visto en mi vida. Sus psicotrónicas premisas quizás no fueran conseguidas del todo, pero auguraban – pese a su falta de ritmo, a un guión ligeramente chabacano – el inicio de la carrera de un genio. Y, así, en 1.995, llegó Ella…

Cada vez que mi Santa Esposa y yo paseamos – es un decir – por la Plaza Castilla, de Madrid, es de obligado cumplimiento el dirigir la mirada a las Torres Kio y tararear el def-con-dosiano “Sí, sí, sí, el Día de la Bestia!”. Este comentario personal se lo incluyo, por un lado, porque viene en el contrato; y, por otro, para mostrar la perenne huella que el segundo trabajo de Alex de la Iglesia dejó en nuestras cinéfilas retinas. Soberbios Angulo, Segura y de Razza (lo reconozco, lo he buscado en la carátula del dvd; sinceramente, ¿alguien se sabía el nombre del actor italiano que interpretaba al Profesor Cavan? Pues entonces!); magnífico guión, oscuro y cruel, divertido y fantástico; un ritmo frenético y lóbrego, brutal y cincuentero… Un cóctel molotov de Navidades, viejos desnudos en baños de media pensión, “Limpia Madrid”, Terele Pávez, la FNAC… y sale Jaime Blanch, otra vez!!

Desde entonces, mi relación con el directeur bilbaíno ha sido una relación de amor-odio, como la que tengo con los filetes empanados: a veces, se me cae la baba al verlos; en otras ocasiones, se me revuelve el estómago. Entre las primeras, “Mirindas asesinas” (para que luego digan que el P2P se carga la cultura), “Muertos de risa”, “La comunidad”, la primera hora de “Crimen Ferpecto”; de las segundas: “Perdita Durango” – pese a que contiene el tema “Spanish Flea” de Herb Alpert & the Tijuana Brass -, “800 balas”, el tramo final de “Crimen Ferpecto”, “Los crímenes de Oxford”

Así que cuando, vacilante como cuando da sus primeros pasos un bebé borracho, inició su singladura “Plutón BRB-Nero” mi ánimo recordaba al de Pocholo Martínez Bordiu en el Pachá de Ibiza: “¿por dónde van a ir los tiros?”. Luego… la tragedia.

Comentaba hace unos párrafos (si no lo recuerdan, tienen Vds. la barra de desplazamiento a su derecha) que soy unos años más viejo que hace unos años. No sé si tener canas hasta en las ingles ha robustecido sobremanera mi exigencia de ver televisión; si maybe, maybe, me he vuelto el típico cascarrabias al que se le aplicaría la eutanasia activa mediante un golpe de karate… Pero lo cierto es que no entendí la serie. Mi ya de por sí magullado cerebelo era incapaz de comprender cómo, contando con el 99% de libertad creativa, con unos medios económicos superiores a los habituales para este tipo de producciones catódicas, con el talento de un monstruo como de la Iglesia, con Villén, con Areces, con Tallafé (tres actores diferentes a los de la escuela interpretativa de “El Duque” y demás ralea)… cómo, con todo ello, la serie me pareció una mierda supina. 

Su falta de ritmo (a trompicones, saltando de una sub-trama a otra sin ningún tipo de criterio), la elección de dos actores de los que desconozco su filiación y ni pienso buscarla – me refiero al comandante de la nave y su auxiliar científico, para quien haya visto la serie; para quien no, una mezcla de Zapp Branigan e Iñaki Miramón el primero, una Leticia Ortiz rubia y con más tetas la segunda -; su humor chusco y facilón… Soy el primero que carcajearme con los absurdos trabajos de Will Ferrel y sus chistes de ventosidades, lo confieso; pero lo de “Plutón…” es la degradación del guión al nivel literario de un folleto del Carrefour. Más me asombra el saber que tras las tramas y diálogos se encuentran dos de los artífices de esa mini-joya que es “Cámera Café” (pero ya se sabe que, lo que funciona en un formato, no tiene porqué funcionar en otro). No sé Vds. pero líneas de diálogo como las sufridas ayer recuerdan a Pajares y Esteso, pero sin la nostálgica caspa que los envolvía.

Mi querido Alex de la Iglesia, “cutrerío” no es lo mismo que “chapuza”; “humor brutal” no es lo mismo que “chascarrilos facilones sobre tetas”; y hacer una “serie sci-fi de humor” debe tener “ciencia ficción” y  “humor”, pues no se trata de hacer una astracanada gamberra sin más hilo conductor sobre si se copula una androide, por muy jamona 5 Jotas que éste… No te preocupes, Alex, amigo, te daré una segunda oportunidad como hizo Jesucristo con María Magdalena cuando se acostaron juntos la primera vez. Rezaré todas las noches a Shiva, Brahma y Vishnú para que algún productor sin remilgos te financie tu permanentemente retrasado proyecto de Fumanchú. Pero, recuerda…

Te estaré vigilando…

Y para colmo, al finalizar el capítulo, Sparky clavó una versión de “Y yo sigo aquí”, de Paulina Rubio.   

PD.- ¿Cómo? ¿Que no conocen el tema “Spanish Flea” del gran Herb Alpert & the Tijuana Brass? Ah, pues nada, aquí tienen un actuación EN RIGUROSO DIRECTO:

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